El Vado de Quema, lugar icónico del Camino del Rocío, el Corredor Verde del Guadiamar, el Cerro del Alcázar y sus senderos centenarios conforman un paisaje lleno de simbolismo donde cada paso es un reencuentro con la tierra y la historia.
Desde el Ayuntamiento de Aznalcázar animan a vecinos y visitantes a vivir el camino con intensidad y respeto por su entorno. Porque en Aznalcázar, el camino no es solo una ruta: es una experiencia que conecta con el corazón de Sevilla.
Toda la información aquí.















