La Parroquia de San Pablo de Aznalcázar iniciará de forma inminente sus obras de reparación estructural y restauración integral tras la firma del acta de replanteo por parte de representantes del Arzobispado, la parroquia y la empresa constructora encargada de la actuación.
La Archidiócesis de Sevilla ha dado así luz verde a un proyecto de gran relevancia patrimonial destinado a garantizar la conservación y seguridad de uno de los principales exponentes del mudéjar sevillano en la comarca del Aljarafe.
Los trabajos serán ejecutados por la empresa Construalia Project, adjudicataria de las obras tras el proceso de licitación, y contarán con un presupuesto de 724.920,34 euros. El plazo estimado de ejecución será de quince meses.
El proyecto técnico, redactado por el arquitecto Francisco Polo, contempla actuaciones prioritarias ante el deterioro que presenta actualmente el edificio, especialmente en las armaduras de madera de la cubierta y en diferentes zonas afectadas por filtraciones de agua.
Entre las intervenciones previstas destacan la reparación estructural de las cubiertas, la renovación de las instalaciones eléctricas y de iluminación bajo criterios de eficiencia energética y respeto patrimonial, así como mejoras destinadas a reforzar la habitabilidad y seguridad del templo.
La actuación contará además con la colaboración del Ayuntamiento de Aznalcázar, que aportará 37.000 euros destinados específicamente a la restauración del presbiterio, una de las zonas más valiosas del conjunto por conservar mosaicos y azulejería del siglo XVI.
Desde la Archidiócesis han destacado también la experiencia de la empresa adjudicataria en intervenciones sobre patrimonio sacro, tras haber participado en proyectos desarrollados en templos y ermitas de distintos municipios sevillanos.
La Iglesia Parroquial de San Pablo constituye uno de los edificios históricos más representativos de Aznalcázar. Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XIV y destaca por su arquitectura gótico-mudéjar, su planta basilical de tres naves y su singular torre campanario exenta, uno de los elementos más característicos del conjunto.
Con esta restauración, se busca preservar el valor histórico, artístico y religioso de un inmueble que forma parte esencial del patrimonio cultural del municipio y de la provincia de Sevilla.















